La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha presentado ante la Inspección de Trabajo una denuncia contra el Ayuntamiento de Santander por «graves incumplimientos» en materia de prevención de riesgos laborales que afectan a la Policía Local de la ciudad. El sindicato fundamenta la denuncia en la falta de equipos de protección individuales (EPIs) y en la asignación de servicios unipersonales en celebraciones como la Semana Grande.
CSIF registró un escrito en el Consistorio en el que detalló la ausencia de elementos de protección como cascos antidisturbios y chalecos antibalas y reflectantes. En la comunicación, el sindicato aludió también a la persistencia de equipos cuya vida útil, según su criterio, estaría ya agotada, lo que plantea dudas sobre su eficacia en situación operativa.
Según el sindicato, la entrega de material no ha acompañado la incorporación de nuevos agentes, lo que ha evidenciado, a su juicio, una falta de planificación en la dotación de materiales. CSIF atribuye esa carencia a una gestión de recursos que considera deficiente y a una «absoluta falta de previsión» por parte del equipo de Gobierno municipal del PP.
La denuncia pone especial énfasis en la organización de los servicios durante actos de gran afluencia de público. CSIF apunta al chupinazo de las fiestas de Santander y a los partidos del Racing como ejemplos en los que, afirma, se siguen asignando servicios unipersonales. Según la organización, esta práctica obliga a agentes a actuar en solitario en situaciones de especial riesgo, sin el apoyo inmediato de otro compañero y, en ocasiones, sin los medios de protección exigibles.
El sindicato sostiene que esa organización vulnera tanto la normativa estatal de prevención de riesgos laborales como la normativa autonómica de Cantabria que regula la prestación del servicio de las policías locales, la cual establece que los servicios unipersonales deben ser excepcionales y contar con justificación adecuada.
CSIF ha solicitado a la Inspección de Trabajo la apertura de una investigación y la realización de una visita inspectora para comprobar las condiciones reales en las que desarrolla su labor la Policía Local de Santander. En paralelo, ha exigido al Ayuntamiento la adopción de medidas concretas e inmediatas.
Entre las reclamaciones que CSIF pide que se requieran al Consistorio figuran la dotación completa de chalecos antibalas individuales, cascos antidisturbios y chalecos reflectantes adecuados; la eliminación de los servicios unipersonales en eventos de riesgo; y la actualización de la evaluación de riesgos laborales, incorporando los riesgos psicosociales que, según el sindicato, derivan de las deficiencias detectadas.
La organización adelantó que continuará utilizando «todos los instrumentos legales a su alcance» para forzar el cumplimiento de las obligaciones municipales y garantizar condiciones de trabajo que considere dignas y seguras para los agentes. Por ahora, la denuncia ha sido registrada y la Inspección de Trabajo es la autoridad ante la que CSIF ha solicitado la comprobación y, en su caso, las medidas oportunas.